Llovía torrencialmente y hacía un frío del carajo. A las dos de la mañana suena el teléfono en casa del médico.

Llovía torrencialmente y hacía un frío del carajo. A las dos de la mañana suena el teléfono en casa del médico.Dígame, pregunta el doctor.Doctor, dijo la voz del paciente, ¡Venga enseguida! ¡Creo que voy a morir!El médico se vistió apresuradamente, Leer el chiste